Jesús y la mujer Samaritana



Juan 4:3-15
3  salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea.
4  Y le era necesario pasar por Samaria.
5  Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.
6  Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.
7  Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.
8  Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.
9  La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.
10  Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
11  La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?
12  ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?
13  Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
14  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
15  La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.